Laura Gracia
Hola, soy Laura Gracia, Psicóloga, Terapeuta y Coaching, te invito a conocer un pedacito de mi historia.
Desde que tengo memoria, la vida ha sido una montaña rusa de emociones y experiencias. Soy el fruto de dos mundos, el legado de un padre español y una madre colombiana.
Mis primeros recuerdos son un torbellino de melodías de «canticuentos» y la cálida sensación de abrazar la pierna de mi padre, rogando que no me dejara.
Pero el destino tenía otros planes, y pronto me vi enfrentada a la realidad de su ausencia.
Mi madre, una mujer excepcional, se convirtió en mi roca. Aunque la vida nos presentó desafíos, su amor incondicional y su coraje me enseñaron a enfrentar la adversidad con valentía.
Desde pequeña, mi curiosidad insaciable por explorar el mundo me llevaba a esconderme en cada rincón de la casa, desafiando las normas y descubriendo mi propia voz en un mundo lleno de incertidumbre.
Mi hermano fue mi compañero de travesuras y mi apoyo incondicional. Sus palabras de advertencia se convirtieron en mi mantra. Me recordaba la importancia de cuidar de mí misma en un mundo que a veces se mostraba hostil. Juntos, creamos rituales extravagantes, como el día del esculque, donde convertíamos la casa en un caos de risas y travesuras.
A pesar de las dificultades económicas que enfrentamos, siempre encontramos amor y apoyo en nuestra comunidad. Vecinos generosos y tenderos compasivos nos brindaron una mano amiga en los momentos más difíciles, recordándonos el poder transformador del amor y la solidaridad.
Estas experiencias moldearon mi carácter y despertaron en mí una profunda empatía por los demás. Aprendí que incluso en los momentos más oscuros, siempre hay luz y esperanza. La resiliencia se convirtió en mi mejor aliada y el amor en mi guía.
El deporte se convirtió en mi refugio y mi terapia. Descubrí el poder sanador de mover mi cuerpo y conectarse con la naturaleza. La bicicleta de montaña se convirtió en mi liberación, llevándome a lugares donde encontré paz y fortaleza.
Mi viaje me llevó a cambiar de país en busca de nuevas oportunidades y desafíos. Aprendí a enfrentar mis miedos y abrazar el cambio con valentía y determinación. Hoy agradezco cada experiencia que me ha llevado a donde estoy.
Mi pasión por ayudar a los demás y mi compromiso con el bienestar y la salud mental me han llevado a fundar “Conectados” una comunidad dedicada a promover el autodescubrimiento y la gratitud por la vida.
Desde los rincones más oscuros de mi ser, emergió una luz que cambió el rumbo de mi historia. Hubo un momento en el que comprendí que no me faltaba ninguna pieza; que cada cicatriz, cada lágrima, cada risa y cada suspiro formaban parte de mí, una narrativa completa y única.
Fue entonces cuando comencé a emitir esa luz desde mi interior, cuando me sentí completa, plena y conectada con el presente que estaba tejiendo. En medio de esa transformación, entre las páginas de mi vida, se presentó un hombre excepcional.
Juntos, empezamos a escribir un capítulo de amor marcado por el romanticismo, la libertad y el respeto mutuo. Cada día, nuestro amor crece, se fortalece, como un jardín floreciendo bajo el sol de la complicidad y el entendimiento.
Mi esposo, mi faro en los días grises, mi compañero de vida. Pero él es mucho más que eso, es mi mejor amigo, mi confidente, mi entrenador personal en los momentos de duda, mi paño de lágrimas en las horas difíciles y mi compañero de aventuras en cada paso del camino.
Así, en este viaje llamado vida, celebro cada capítulo pasado, presente y futuro, sabiendo que la verdadera magia reside en el amor que compartimos y en las historias que aún nos quedan por escribir juntos.